La estructura del aparato psíquico será representada por una máquina de escribir.

-Derrida-

HOY, donde esté Van Gogh

GRAFFITIS EN MADRID

GRAFFITIS EN MADRID
hombre en la ventana, Daniel Moreno García

“Si mi libertad no estuviera en el libro, ¿dónde estaría? Si mi libro no fuera la libertad, ¿qué sería?” -Edmond Jabès-

jueves, 21 de octubre de 2010

EL DÍA DEL MERCADO

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EL DÍA DEL MERCADO







“Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que se cree, pero sólo el éxito las pone de relieve, quizás porque entonces se espera que dejemos de manifestarlas. Los seres humanos confiesan sus debilidades cuando se asombran de que un amo del mundo no sea de una estúpida indolencia, presunción o crueldad.”




-Marguerite Yourcernar, "Memorias de Adriano"-













Cinco minutos se tarda desde mi casa a una galería de alimentación a la que voy con frecuencia; se puede llegar en unos tres y también se puede tardar casi diez si vas despacito. Yo me acuerdo de un día que me distraje pensando en algo relacionado con las verduras o quizás con la cena, debieron transcurrir unos dos minutos, cuatro tal vez, y años según la sensación que tuve cuando volví de donde me había ido a pensar.


Al regresar, como si de verdad me hubiera materializado corporalmente en otro tiempo y en otro espacio, uno de los pensamientos con los que convivo asiduamente me pareció nítido y develador; yo no pude engarzarlo a palabra alguna y se quedó persistente en mi memoria. Esta mañana recuerdo ese epígrafe de Las Memorias de Adriano y me doy cuenta de que contiene aquel pensamiento. De libros enteros no suelo recordar a veces ni el autor, son frases como ésta las que se quedan fijadas; varias frases que se archivaron dan así testimonio de si leí o qué libro leí. Éste en particular, se trata de un ejemplar que conservo desde la época del colegio, las hojas están de un color amarillento y llenas de subrayados a lápiz, mas no podría haber dicho de qué se trataba la obra excepto por un par de características que con el tiempo se han convertido en casi otras: era una escritura minuciosa, amplia, repleta de detalles; pero lo que más me llamó la atención, fue una manera entre dulce e irónica de ir desmenuzando con pensamientos tanto al personaje principal, Adriano, como sus actos. En la lectura de ahora, observo lo mismo pero con una dimensión más Histórica, busco qué realidad hay detrás de esas páginas y me parece que la ironía y la dulzura son la mirada de Marguerite Yourcernar como un perdón encarnado en el personaje de este emperador respecto a los hábitos de conquistar y matar tan arraigados en Roma. Adriano, en efecto, frenó ese afán desmedido, aún así los hechos previos a su ascenso al poder no quedarían justificados sin esa mirada minuciosa, la Historia se vería  reducida a sucesiones y construcciones en piedra que, por otra parte, o justamente por lo mismo, eran esclavos los que las realizaban.*


La parte de la novela en la que, creo, se encuentran esas palabras, es en el paso de Adriano al poder, donde “se desocupa ya (lo había estado deseando)de sí mismo”; más allá de las diferencias con cualquier otra persona, se pone de manifiesto un por qué vital, trascendente, y es el que le otorga la fuerza a esa frase. Son dos, en realidad son dos articuladas entre ellas; sin éxito hay un sí mismo irreductible que a veces tiene que mantenerse alerta toda una vida llevando esa vida a ser una más, y este es el caso la de la mayoría. Es a través de posiciones de la única manera que, para ellos y para la Historia, se sabe sus “virtudes” o de su falta de ellas. Y es en este punto exacto donde el día del mercado me sorprendió mi conclusión. “Yo no habría hecho eso”… a la luz de una suposición desaparecían los hierros de la raquítica realidad.


La inmediatez de la imagen y la efectividad de la inversión, no me fueron posibles representarlas en palabras, pasó al acervo de sensaciones indescifradas con toda la carga de lo no dicho; como si hubiera girado un calidoscopio que vuelve, por la ley de la gravedad, luego a la misma posición pero habiendo advertido de la relatividad de las leyes de la física y quedándose el instante grabado en un calco lo suficientemente poroso como para haber transformado una estética. Pocas cosas tiene la fuerza de la belleza; ninguna filosofía o ninguna realidad es más perdurable que aquello que nos reporta, en una sóla imagen, todo un universo salvado de sí mismo y de su insondable complejidad. Un cambio de posición puede ser la frontera entre lo posible y lo imposible trastocados los dos por una imagen, por una pequeña conjugación de formas elegidas entre millones de ellas.




* En el video que acompaña este escrito dicen que el Puente de Adriano lo construyeron soldados especializados a tal efecto. En cualquier caso, la esclavitud en Roma fue un hecho y a gran escala. 



21 de octubre de 2010




EL MURO DE ADRIANO












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